Pon un poquito de las tintas Sherbet, Bittersweet, Magenta y Redwood sobre tu tapete de cristal y añade agua.
Usa tu sello Sunflower como guía aproximada y deja caer las tintas más o menos donde vas a estampar las flores. No hace falta ser precisa: añade agua y deja que las tintas se muevan y se fundan entre sí, retirando el exceso con papel de cocina. La idea es conseguir un efecto acuarela suelto y desenfadado.
Seca bien la tinta con la pistola de calor antes de pasar al siguiente paso.







