Coloca los troqueles a juego sobre las hojas florales impresas y pásalos por tu máquina. Si ves que los troqueles no encajan bien, ¡dale la vuelta al papel! Puedes troquelar tantas hojas como quieras, según cuántas flores quieras hacer, de qué tamaño, etc., y guardar las que no uses en un bote para otro día. Yo decidí darles un toque envejecido a mis pétalos con las tintas Distress, pero tú puedes dejarlos tal cual si lo prefieres.








